Primer Ascenso al Alto del Coironal - Cumbre Central

PARTIClPANTES: Sergio Astudillo y Fernando Montenegro del Club Andino Amankay y Cesar Patricio Campos, del G.U.A.M. (Grupo Universitario de Alta Montaña)

Desde hacía tiempo que con mi compañero Oscar Zelaya, teníamos el deseo de intentar alguna de las cumbres de la Sierra del Coironal. Zelaya, quién ya había intentado una de las cumbres, fue quien me invito a participar en la excursión, teniendo que lamentar a última hora su ausencia debido a compromisos que le retendrían en la capital.

Fue así como salimos el día 15 de Marzo hacia el Alfalfal, punto de partida de nuestra excursión. El viernes lo dedicamos a ubicar un arriero que nos llevara al Valle del Olivares, luego de conversar con varios dimos con "EL Rojo", un excelente baqueano de la zona, quien de inmediato se entusiasmo con la idea, prometiéndonos mulas para el día siguiente.

A las nueve de la mañana del día sábado abandonamos el Alfalfal siguiendo el curso del Río Colorado. Luego de 2 horas de marcha pudimos alcanzar la Cuesta del Coironal. A las 12:00 am logramos el Portezuelo que da al Valle del Olivares. Desde este punto pudimos observar las tres cumbres de la Sierra, y tras arreglar las cargas, iniciamos el descenso hacia el valle.

El sendero es bastante accidentado ya que sube y baja debido a los grandes zanjones que lo atraviesan. A las 13:00 horas nos detuvimos en el Estero "Los Tambillos" para hacer una pequeña colación y darles descanso a nuestras cabalgaduras. Inmediatamente proseguimos la marcha y alrededor de las 05:00 de la tarde llegamos a unas vegas que nos parecieron apropiadas para instalar nuestro Campamento Base, ya que desde este punto podríamos intentar las dos cumbres principales de este cordón. La altura de este lugar es aproximadamente de unos 2.200 metros.

Aquí se nos presentó el problema de cuál de las dos cumbres sería de mayor altitud, problema cuya única solución era subir a cualquiera de ellas. Debido al escaso tiempo de que disponíamos decidimos alcanzar la cumbre que a nuestra vista nos era la más cercana. Esta cumbre desde el Valle no se distingue bien, pues la cima queda hacia el Cajón de Paraguirre. En la noche decidimos hacer nuestra ascensión en una etapa desde el Campamento Base, debido a la imposibilidad de hacer otro campamento.

Eran las 07:00 am del domingo, cuando iniciamos la subida en mulas para las primeras lomas del cerro, a las 09:00 de la mañana abandonábamos nuestras cabalgaduras e iniciamos la ascensión. Nuestro primer objetivo fue alcanzar un filo rocoso que nos parecía la mejor ruta a seguir.

Poco a poco fuimos ganando altura y nos dimos cuenta que la ascensión que en principio pensamos nos sería corta, fue tornándose cada vez más larga, pues eran las 02:00 de la tarde y según nuestros cálculos nos encontrábamos a mitad de camino y desde el lugar que habíamos alcanzado se accidentaba bastante la ruta y empezaban los roquerios, los cuales sin ser difíciles de escalar nos demoraron bastante.

A las 05:00 de la tarde alcanzamos los pies de los paredones que nos darían el acceso a la cumbre; en un pequeño portezuelo dejamos las mochilas y las picotas, nos encordamos e iniciamos la escalada. Las primeras rocas son fáciles de escalar, ya que a pesar de ser verticales, tienen bastantes apoyos.

Desde el portezuelo habíamos trazado nuestra ruta por el lado norte, pero luego decidimos hacer la escalada por el lado sur, por ser más directa a la cumbre. Luego de alcanzar una pequeña terraza iniciamos la escalada de una pared vertical de unos 30 metros que nos costó bastante trabajo. Lograda la parte superior gran desilusión; habíamos escalado un gendarme y estábamos en su cima sin tener pasada hacia la cumbre, ya que caía verticalmente hacía todos lados.

Desde su cima vimos una canaleta cubierta de nieve que nos acercaría al torreón final. Colocamos la cuerda de rapel, descendiendo a la canaleta; en esta tuvimos que lamentar haber dejado los piolets, ya que estaba atravesada de varios verglass que caían de un filo que no habíamos visto. El paso de los tres verglass nos dio un duro trabajo de martillo-piolet.

Una vez alcanzada la parte superior de la canaleta, teníamos adelante de nosotros una pared vertical de unos 50 metros de roca de buena calidad cubierta con una delgada capa de nieve polvo, lo que dificultó un tanto su escalada. Lograda la parte superior, nos encontramos en un angosto filo que cae al cajón del Paraguirre. Un largo más de cuerda y la primera ascensión de la cumbre central de la Sierra del Coironal se había realizado.

Eran las 07:30 pasado mediano, agotados después de doce horas de marcha, procedimos a levantar la tradicional pirca y dejar un banderín del Amankay, y otro de la Universidad de Chile, y tarjetas personales en las que anotamos que denominábamos esta cumbre con el nombre de "NEGRO SAM".

A las 08:00 iniciamos el descenso. En dos rapeles bajamos a la canaleta en donde hicimos tres rapeles para mayor seguridad, toda vez que la nula visibilidad nos podía provocar una caída de fatales consecuencias. Una vez alcanzado el pie de la canaleta, se habían terminado las penosas dificultades y sin mayores inconvenientes llegamos al lugar en que habíamos dejado nuestras mochilas.

Las recogimos y bajamos rápidamente por un canalón hacia el lado sur; a poco de bajar nos dimos cuenta que por la oscuridad, habíamos equivocado la canaleta y en la que nos encontrábamos, se presentaban varios cortes verticales que hacían por momentos muy peligroso el descenso, por lo que decidimos pernoctar ahí mismo.

En la noche la temperatura llegó a los -6ºC grados, lo que nos molestó bastante, ya que solo contábamos con nuestras parcas de pluma. Toda la noche estuvimos golpeándonos las piernas y el cuerpo que debido al escaso abrigo se nos enfriaban.

Por fin a las 06:30 amaneció y ubicamos la ruta de descenso por la que bajamos tan rápidamente como el cansancio y nuestras piernas nos lo permitieron. Llegamos a las 12:00 am, el arriero estaba muy preocupado, de inmediato levantamos el campamento y emprendimos el descenso hacia el Alfalfal, lugar al que llegamos a las 22:00 hrs. El martes temprano, continuamos a la capital.

NDLR: Extraído de la Revista Andina Nº 83 pág: 23.

 

¿Porque una montaña puede dar a los hombres conocimientos y dimensiones de las cuales no tiene siquiera idea?

Kurt Diemberger.